Muertos, al estallar un coche-bomba en Madrid, el general y magistrado Querol, su escolta y su chófer.
Información publicada en GARA el 31 de octubre de 2000.
ATENTADO EN MADRID
Muertos, al estallar un coche-bomba, el general y magistrado
Querol, su escolta y su chófer
* La acción se produjo cuando el militar togado se dirigía a su puesto en la sede del Tribunal Supremo * La explosión provocó decenas de heridos, uno de ellos muy grave, e importantes daños materiales
GARA | MADRID
El general José Francisco Querol Lombardero, magistrado de la Sala de lo Militar (Sala V) del Tribunal Supremo español, su guardaespaldas y su chófer, resultaron muertos ayer en Madrid, en un atentado que se registró a las 9.10 en la confluen- cia de la calle Torrelaguna con la avenida de Badajoz, en el distrito de Ciudad Lineal. Según fuentes del Ministerio de Interior, el coche-bomba contenía unos veinte kilos de explosivos.
Las mismas fuentes indicaron que los autores de la acción, atribuida a ETA, hicieron explosionar el coche-bomba por control remoto. Este automóvil, un Renault 19 de color rojo, fue robado el 17 de agosto en la zona de Fuencarral-El Pardo. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Javier Ansuátegui, afirmó que las matrículas del coche fueron fabricadas con una troqueladora robada en Eibar durante el alto el fuego de ETA.
La explosión también afectó a un autobús de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), cuyo conductor resultó herido de gravedad. El automóvil del magistrado fue desplazado a unos ocho metros de distancia y cayó al otro lado de la calle en el momento en por allí circulaba un autobús que cubría la línea 53. El urbano se incendió y sus pasajeros comenzaron a salir entre una densa humareda.
Al menos cuatro de los heridos eran pasajeros del urbano y el resto, peatones, vecinos y ocupantes de otros coches.
La onda expansiva provocó, además, daños materiales en otros treinta vehículos y, según las primeras estimaciones de los Bomberos, afectó a quince inmuebles, con 500 viviendas en total, que presentaban roturas de cristaleras y otros elementos tanto de las fachadas como de los interiores de los bloques. Tres horas después de producirse el atentado, los servicios municipales retiraron los vehículos afectados por la explosión, mientras continuaba la limpieza de los restos de metralla y hierros.
Recorrido habitual
Fuentes policiales citadas por Europa Press explicaron que el general togado vivía en la misma calle Torrelaguna, en el número 65, y que, como sucedía habitualmente, ayer fue recogido por el coche del parque móvil ministerial, un Renault Megane, con matrícula PME-1443-A, en el que viajaban su escolta, el policía Jesús Escudero García, de 53 años, y el chófer del Tribunal Supremo Armando Medina Sánchez, de 57.
La citada agencia indicó que el general salió ayer de su domicilio para comprar la prensa en un quiosco próximo. «Hacía dos minutos que había bajado a comprar el periódico. Todos los días compraba el ''Abc'' y Ducados», relató el quiosquero.
La agencia Efe recogió el testimonio de un camarero de una cafetería cercana, quien comentó que acababa de servir, como hacía cada día, el café al escolta de Querol, y que segundos después de que el policía abandonara el local sintió una gran explosión, por lo que supuso que el objetivo podría ser el militar, al que también servía habitualmente.
En el relato policial de los hechos se señaló que el general togado fue recogido a la puerta de su casa, que el automóvil se puso en marcha por la calle Torrelaguna y que, al llegar cerca de un semáforo, a la altura de la avenida de Badajoz, hizo explosión el coche-bomba.
Fernando Sanz, conserje del número 65 de Torrelaguna, puntualizó que el general togado no hacía siempre el mismo recorrido para ir a la sede del alto tribunal y que llegaban a recogerle distintos coches.
Posteriormente, agentes del TEDAX, ayudados por perros, inspeccionaron la zona ante la posibilidad de que los autores del atentado hubieran dejado otro coche-bomba en su huida.
Además del citado Ansuátegui, se desplazaron al lugar, entre otros, el alcalde de Madrid, José María Alvarez del Manzano, y el presidente regional, Alberto Ruiz-Gallardón.
En los primeros momentos también se acercó a la zona Baltasar Garzón, que se encontraba a cargo del Juzgado de Guardia de la Audiencia Nacional.
Mientras, el ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja, se reunió con los altos mandos de la cúpula policial para evaluar la situación tras el atentado y coordinar la actuación policial.
La capilla ardiente del general Querol quedó instalada en la sede del Tribunal Supremo, al igual que la de su chófer, mientras que la del policía se montó en la Subdelegación del Gobierno español en Granada.
Servicio de escolta y blindaje
Un portavoz del sindicato policial SUP explicó a Efe que, desde hace un año, quince agentes destinados en Granada se trasladan a Madrid de forma periódica para realizar labores de escolta, ante la demanda registrada desde el fin de la tregua de ETA. Añadió que el agente fallecido ayer, que llevaba 31 años en el Cuerpo, se ofreció voluntario para realizar este tipo de trabajo y, de esta forma, incrementar sus ingresos.
Por su parte, el secretario de organización de UGT del Parque Móvil, Antonio Cedeño subrayó que el automóvil en el que viajaban los fallecidos no tenía blindaje, aunque dijo desconocer si ello se debía a que «no hay presupuesto suficiente para blindar todos los coches» o a otras circunstancias. También señaló que Medina llevaba ocho años como conductor del Supremo, los dos últimos con Querol.
Miembro de una familia de militares ligada al actual ministro de Defensa
José Francisco Querol
Edad: 69 años. Nació el 30 de noviembre de 1931 en Tarragona. Casado y con cuatro hijos.
Carrera Militar: Ingresó en la Armada en 1954. En 1986 alcanzó el grado de general auditor y en 1988, el de general consejero togado, siendo asesor jurídico del Cuartel General de la Armada. Condecorado con las Tres Cruces de la Orden del Mérito Naval.
Magistrado del TS: Pertenecía al Cuerpo Jurídico Militar de la Defensa. Ingresó en la Sala de lo Militar del TS en 1992.
El general Querol era miembro de una familia de tradición militar y amigo íntimo del actual ministro español de Defensa, Federico Trillo, según confirmó este último ayer. Precisamente, fue el ministro el encargado de comunicar el alcance del atentado a la familia del militar togado, con quien, según subrayó, mantenía «una antigua y entrañable amistad».
Trillo confirmó que su padre, que tenía una academia en Cartagena, preparó a Querol para la carrera militar y las oposiciones al Cuerpo Jurídico de la Armada. La agencia Efe señaló que unos hermanos del general Querol, ya fallecidos, fueron los primeros jefes que tuvo el actual ministro.
Tanto el padre como dos de los hermanos de José Francisco Querol también pertenecían a la Armada y un tercer hermano está destinado actualmente en Infantería de Marina.
Federico Trillo Figueroa, padre del titular de Defensa y togado de la Armada, explicó a los periodistas que el general Querol tenía previsto jubilarse este mismo mes, al cumplir los setenta años. Tras visitar a la familia, Trillo Figueroa comentó que, tras oír la explosión, la esposa «tuvo la corazonada de lo que había pasado».
El presidente de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo, José María Ruiz Jarabo, que destacó el prestigio del que gozaba el fallecido, señaló que el atentado «no servirá para nada, porque todos somos perfectamente sustituibles». *
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